domingo, 9 de marzo de 2014

Elección de academia

Ya está aquí. Ya llegó. Tan lejos que parecía que quedaba... y casi somos los siguientes!
Estas últimas semanas han venido los jefazos supremos de las academias a venderse. Y unos lo han hecho mucho mejor que otros...
Tengo que decir que ya me había informado previamente sobre número de simulacros, método de estudio, manuales... y tenía una idea más o menos clara que lo que iba a hacer. Entonces llegaron estos tíos con un discurso arrollador, una labia increíble y compraron a casi todo el mundo. Estos tíos son los "coleguitas" (como diría Nebulina -abajo enlace-) de AMIR, obviamente. Lo hicieron muy bien, y si no fuera porque yo ya tenía mi decisión tomada, tal vez me hubieran convencido. Diréis: eres tonta, ya te has decidido y aun así vas a que te coman el tarro. Pues una que es así de boba, pero necesitaba tenerlo claro del todo.


En cuanto a las clases, creo que en ambas son una vez a la semana. En CTO creo que puedes elegir si las quieres viernes por la tarde o sábado por la mañana, y si no te viene bien ir un día, puedes cambiarlo por otro ya que las clases se van alternando entre los diferentes grupos, no todas las semanas dan lo mismo todos. Eso es bien.

En AMIR vendían un método mejorado, más simulacros, un tutor que te va a estar ayudando y si ve que te desvías de tu objetivo te hará pisar el acelerador... resultó muy atractivo. Los grupos son reducidos y eso llama la atención. La gente se lanzó a por esas 75 plazas que ofertan, porque el que se lo piense un poco e intente matricularse después del 75, se queda fuera. Aun siendo tan reducido, vi que daban muchas ventajas al estudiante: si lo preferías, podías empezar a pagar con tu sueldo de residente. Además, daban becas para la gente que tuviera menos recursos y no se lo pudiera permitir... me dieron la impresión de más cercanos, menos comerciales. Pero me quedé con la duda de si lo que me había gustado de ellos había sido el método en sí o la charla que nos habían dado tan chula (en contraste con la de la otra academia, que había resultado un poco bastante horrible).

Como las charlas no me hacían decidirme, fui a pedir consejos a unos amigos que me llevan unos meses de adelanto. El que más me ayudó fue: si no tienes claro cuál te convence más, elige según los manuales. Y eso hice. El método de las dos academias se parece mucho. Cada persona tiene su forma de estudiar, y creo que los manuales de CTO se adaptan más a mí (prefiero tener la información explicada más ampliamente y después seleccionar la que considere, aunque parezca inabarcable... es que durante la carrera hemos trabajado con poco material? Estamos más que acostumbrados y ya lo hacemos hasta fácil). Además, me gustan mucho los dibujos en los que se representan patologías. Me parece muy útil. De algoritmos hay los justos, y lo agradezco ya que los suelo ignorar si ya están hechos, me gusta hacérmelos yo, y los esquemas también. En cuanto a las clases, dicen que son muy buenas. Yo dudé un poco de todo con la visita que nos hicieron, me arruinaron su imagen ellos mismos. Pero bueno, seguiré mi instinto...

AMIR en cambio, me dieron mucha más confianza en que yo podía conseguir lo que me propusiese. Además insistieron en que, como en mi facultad no tenemos teoría durante 6º, se podía aprovechar y coger con ganas la primera vuelta para llegar a la segunda más preparado. En CTO al contrario: 6º hay que disfrutarlo. Es difícil decidir cuál va a sacar lo mejor de mí. En ese momento, con el discurso AMIR me tenía casi convencida, pero yo no podía dejar de pensar que era incapaz de estudiar con esos manuales. Y como al final, el estudio es algo individual y el resultado no depende tanto de la academia como de tu empeño... y como después de tantos años una se conoce, pienso que si eres capaz de estudiar sola y organizarte sin necesidad de tener a alguien encima continuamente, CTO puede ir bien.Yo no sé si hice bien o mal, pero aun no acabándome de gustar la charla de CTO (me pareció como si te quisieran vender una enciclopedia, muy poco cercano, muy individualista) me apunté.

Los precios de ambas academias son parecidos. En CTO te cobran unos 1500 euros si te matriculas antes del día X, y en AMIR te cobran unos 1700 euros si te matriculas entre los X primeros. Pché-Pché. Y luego está el tema del efecto masa: elegir lo que elija la mayoría, porque si hay un MIR muy difícil, pinchará la mayoría y sólo te pasará por delante un pequeño número de opositores. Hasta ahora esto era perfectamente válido y un motivo más para elegir CTO, pero hay que decir que en AMIR, a pesar de que tengan una oferta limitada de plazas, cada día hay más gente. En mi clase estamos 50-50 más o menos...

Otro aspecto importante de la elección es ir con tus amigos. Parece una tontería, pero son muchos meses y, en mi caso, no me puedo quedar en casa porque no sería capaz de concentrarme. Un "equipo biblioteca" que esté estudiando lo mismo es un apoyo fundamental no sólo durante la carrera, eso me lo ha dicho toda la gente a la que he preguntado sobre el tema. 

En fin, espero no haberme equivocado! El curso comienza en octubre. No he comentado nada sobre el curso MIR Asturias porque se escapa mucho de mi presupuesto (se dispara a 3600 euros y también hay que pensar en el alojamiento y todos los gastos) y tampoco era cuestión de sufrir tanto y abandonar mi vida unos meses para conseguir una plaza... precisamente en lo que insisten desde todas partes es en que no hay que dejar de vivir por el MIR. Son 8 horas de estudio, y el resto para ti.

Aquí os dejo enlaces de compañeros que hicieron el MIR otros años, y cómo eligieron su plaza:
Una historia clínica: eligiendo academia (I) y la segunda parte.
Futura doctora Nova: elección de academia
Nebulina: Academias MIR. Decidiendo

domingo, 17 de noviembre de 2013

Viernes

Viernes, dos de la tarde. Bajo del bus que me lleva a casa, me arrastro cual culebrilla para poder llegar a mi maleta (cómo se nota que soy la última en bajar... la han empujado hasta la otra punta) y me dispongo a recuperar la dignidad ante todos los coches que están parados esperando a que el bus arranque de nuevo.
Viernes. Coincido con los no tan pequeños estudiantes del instituto, mi antiguo -no tan antiguo- instituto. Mi primer pensamiento es: qué a gusto estoy en la universidad y qué mal lo pasaría si tuviera que volver a someterme a esa tortura de hormonas, imposición de asignaturas que odio, barro en medio del jardín cuando llueve. Aun así, fueron 6 años que me hicieron casi lo que soy, para bien o para mal. Así que el rencor se mezcla con nostalgia y con el recuerdo de aquellos profesores que supieron sacar lo mejor de mí, que me aconsejaron cuando me vieron perdida, que me enseñaron tanta filosofía y me hicieron valorar lo que tengo y lo que puedo tener si me lo propongo. Esos compañeros y compañeras que, con el tiempo, te sacan de la dicotomía blanco-negro y te hacen ver un asombroso abanico de matices en la manera que tienen las personas de comportarse y en sus motivos para tomar determinadas decisiones. Esa gente que te hace ver que la diversidad, las diferencias, son lo que nos hace únicos y por lo que vale la pena conocernos, no lo que nos excluye.
Aprendí muchas cosas y gracias a todas ellas, años después, pasaba por allí con mi maleta. Qué curiosa la sensación de volver la vista atrás y reconocerme como una especie de fantasma.

Viernes. Casi nunca paso por allí a la hora en la que suena el timbre. Mi autobús me deja cuando ya están todos en casa. Les miro con curiosidad: ¿qué pensarán? ¿qué querrán ser de mayores? ¿serán tan valientes de seguir soñando?
Los veo y no puedo evitar sentir una punzada de pena.
Son tan jóvenes...
Entre ellos hay potenciales bailarines, ingenieros, pintores, músicos, fotógrafos, médicos, abogados, químicos, traductores, filósofos, maestros, matemáticos...
Un auténtico hervidero de ideas que se pueden apagar. Una generación abandonada a su suerte que camina entre adoquines rotos.

Yo he estudiado desde los 4 años en la educación pública. Niños de todas las procedencias imaginables, niños con necesidades especiales, con problemas de humanos, con ilusiones y sueños algunas veces ensombrecidas por las circunstancias personales en las que se encontraban. Entre mis amigos del colegio hay tres músicos, una filóloga, tres médicas, una física, una politóloga, una maestra... hemos tenido la suerte de poder crecer con nuestros sueños y llevarlos a cabo.
Ahora, en quinto de carrera, miro atrás, vuelvo al instituto y sólo puedo ver chicas y chicos con un borrón en el futuro. Ojalá la mayoría consiga su sueño, aunque estoy segura de que cierto porcentaje de ellos lo va a tener difícil. Luchar contra dos frentes con tan temprana edad debe ser algo realmente duro. Las posibilidades de conseguir lo que querían ser de mayores se reducen a "si tienes beca", "si es una carrera corta y no muy cara", "si...". Si.
Que el dinero sea una barrera tan importante para cosas tan importantes es una verdadera contradicción.
Que una persona usuaria de los servicios públicos no se los pueda permitir, otra.

Viernes. Está nublado y a punto de llover. Ojalá pueda ver alguna de estas caritas en poco tiempo por mi facultad. Ojalá tengáis una oportunidad para demostrar lo que valéis. Desde el otro lado estamos haciendo todo lo posible.
El futuro es vuestro: dadle una patada al culo y que espabile!

martes, 30 de abril de 2013

Buceando


Ha llegado la semana del abismo. Esa semana en la que empieza mayo. Esa semana en la que tienes que acabar 4 trabajos y ponerte al día llegando al tema 40 de una asignatura sin abandonar las otras, compaginarlo con 7 horas de clase todos los días y aun así, te puedes permitir aislarte del terremoto un par de tardes. Bueno, no, pero lo haces.
Ese momento en el que te duele cada rincón del cuerpo y tienes unas ojeras hasta los pies.

Ese momento en el que, además, hace mal tiempo y hay una profesora hablándote durante dos horas sobre un tema aburridísimo con una voz soporífera, naturalmente siendo de asistencia obligatoria dicho tostón. Te preguntas, tal vez demasiadas veces, si tiene sentido alguna cosa dentro de esta santa casa. Te resignas de nuevo y hundes la cabeza bajo el agua.
Y te dedicas a buscar por el fondo de la piscina algo que te anime para dejar de lamentarte y pasar a la acción. Es muy aburrido quejarse y no hacer nada. Más incluso que esos profesores con la voz tan baja y neutra. Aburrido y desesperante.

Ese momento en el que tocas el fondo de la piscina y flexionas bien las rodillas y las caderas para tomar el máximo impulso posible.

Tal vez sea el momento de tomar algo con chocolate y salir a la superficie.
¡Suerte y ánimo, doctores! Nadie dijo que sería fácil, y menos lo que queda de ahora en adelante...

Por cierto, enhorabuena a todos los R0! Mis compañeras y yo estuvimos siguiendo la adjudicación como forofas futboleras ;) ¡cada día lo tenemos más cerca!

sábado, 16 de febrero de 2013

Cambiar el mundo

Lo siento.
Losientolosientolosientolosientolosiento.
Lo siento de verdad por hacer (septiembroctnoviemdiciembrenero... ay la virgen...) 5 meses que no os cuento nada, trascendental o no, interesante o no, de mi vida.
Lo siento mucho. Jó.
Es que no he parado. Y tengo excusas.

Y las que voy a tener.

Tengo que confesar que me estoy volviendo una empollona, de ésas que estudian desde el primer día. Pero esto, a parte de los resultados que se han visto reflejados (por primera vez) en algún lado, me ha privado de poder:

  • Leer
  • Aprender a cocinar
  • BLOGUEAR
  • Ver series
  • De las películas no me quejo... conozco ya a todos los actores de los años 20 y podría contaros su vida.
  • Salir
  • VIVIR
  • Aprender idiomas

Y fastidia. Fastidia, oye. A mi favor tengo que decir que lo prioritario ahora es conseguir becas, y que a partir de todo esto ya se van sentando las demás aficiones. Pero es que no he podido practicar ninguna. Y he adquirido una envidia sana hacia la gente que tiene tiempo libre. Este cuatrimestre la cosa también pinta chunga para disfrutar de brisa fresca en la cara y sintetizar vitamina D.
Chunga nivel: 150 horas de seminarios y trabajos hasta más arriba de la cabeza.
La cosa quedaría tal que así:


En algún momento me tenía que dar cuenta de que estar en 4º de carrera y no haber disfrutado mucho de ciertos aspectos de la vida universitaria me convertían en un ser un pelín amargado. Y como para amargo ya está el café, a esto hay que ponerle remedio.

El cuatrimestre ha empezado fuerte: clases de 8 a 3, comida con embudo y corriendo a otra cosa. Esta semana, esa otra cosa han sido las Jornadas de Investigación. No me voy a enrollar mucho con el tema pero os dejo aquí la información. Si hacéis clic en la foto, accederéis a la página.


Deciros que ha sido toda una experiencia y que siempre viene bien que, aunque te creas que al trabajar con personas te vas a olvidar de la parte más científica del tema, la gente polifacética y, sobretodo, la gente que no duerme, es guay.
De los tres días, el que más me ha llamado la atención ha sido el último, el viernes. Se ha hablado sobretodo de divulgación científica y de pseudociencia. Hay unos científicos que se han encargado de crear una revista online gratuita de divulgación con temas realmente interesantes para la gente de a pie. Otro realmente llamativo era el caso de un bioquímico que ha creado una mini-serie comparando los hallazgos en su campo con la trilogía de El Señor de Los Anillos. Sólo diré una cosa: 35.000 visitas.

El mensaje es que la ciencia puede y debe llegar.Y es deber (moral, se entiende) de cada una de las personas que se consagra a cualquiera de sus ramas la divulgación. Si finalmente no se llega a crear una plataforma más enfocada al tema, os iré comentando por aquí ciertas cosas que me parezcan interesantes para el público general, y comprensibles. Siempre comprensibles (aquí es donde se suele fallar...).

Por último, un poquito de concienciación. Se ha recogido medio millón de firmas contra la prohibición de los toros en Catalunya. Ha habido... apenas 40.000 firmas para intentar frenar las tijeras del gobierno en I+D.
En nuestras manos tenemos una herramienta para intentar cambiar esto. No la desperdiciemos.


P.D: Recuerdo que la I+D es la responsable de que haya tantos tratamientos nuevos para el cáncer y que éste tenga cura, actualmente, en más del 60% de los casos (entre muchos otros ejemplos, pero este es el que me ha parecido más ilustrativo).

P.D 2: Hay un programa de Salvados que se llama "Más allá del ladrillo" en el que se aborda el problema del I+D en España. Hemos participado en una mesa redonda que casualmente también ha caído esta semana y las conclusiones han sido... bueno, esto ya os lo contaré otro día.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Pobres de nosotros. Literalmente.

No sé qué le está pasando al mundo, pero cada día destacan sobre la mayoría 4 ó 5 noticias más o menos impactantes. Que si una concejala dimite, pero no, pero sí, porque desde el ayuntamiento de su localidad han difundido un vídeo suyo que pretendía ser privado, que si la canciller alemana queda impresionada (para bien, aunque parezca mentira) por los recortes, que si estos mismos recortes impiden que se desarrolle la diversidad de opiniones y se cargan hasta el derecho a tratamiento de un enfermo crónico...
Entre tanta "noticia" se cuela el futbolista de turno, que dice encontrarse triste. ¡Pobrecito! Ni se imagina lo triste que me resulta a su lado esto (muchos estudiantes no pueden seguir con sus estudios, ni siquiera empezarlos) o esto (Gallardón indulta a un ex alcalde con 12 delitos de corrupción urbanística). No es necesario que diga nada sobre mi orientación política, mis ideas religiosas o mi nivel de estudios. Cualquier mente pensante debería sentirse atónita y preocupada sobre el nivel que están alcanzando los acontecimientos. ¿De verdad en algún momento, a alguien le puede parecer normal viajar en un vagón de tren al lado de un enfermo de tuberculosis sin tratar porque no puede pagar, con el riesgo que eso conlleva? ¿Qué somos, Estados Unidos? ¿Y qué decís de la impasibilidad ante la no-justicia? ¿Es lógico que a un corrupto lo juzgue un jurado popular?

Ya sabéis, en el momento en que cumpláis 26 añitos y no hayáis cotizado, os quedáis sin derecho a médico de cabecera. Y todo para que Alí Babá y los 40 ladrones sigan comiendo solomillo y bebiendo Moët & Chandon (y por supuesto, acudiendo a la sanidad privada) mientras le dicen a una cámara que nosotros, los que nos tenemos que sacrificar siempre, "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades".

Estoy decepcionada y cabreada. El lugar en el que creía que viviría y tendría hijos se está convirtiendo en un erial donde sólo crecen las malas hierbas y los parásitos chupones. Si no eres hijo de alguien influyente, no eres nada, y si no eres nada les importa un comino que estés enfermo, que no puedas pagarte los estudios o que tengas hambre. Esto ya no es un país que garantice las libertades. La justicia brilla por su ausencia. La desesperación arrasa con lo que puede, pero también es débil. Tiene cara de mujer, madre y pobre. De momento.

No quiero imaginar adonde llegaremos con todo esto, porque cada vez que intento imaginarlo se me anticipa la realidad. Supongo que lo que tenemos que hacer es intentar sobrevivir y ser humanos, ahora más que nunca, con la gente que más lo necesita. Y desde mi humilde opinión, no estaría mal darle algún susto a los de arriba. Que se les caiga la copita de Moët y les manche su carísimo traje.

viernes, 4 de mayo de 2012

Caso clínico 2

Buenas tardes.
Desde el fondo del aula oigo la voz del profesor de cardiología. Está explicando la insuficiencia aórtica. Es interesante, pero estoy cansada.
No es ese cansancio de no dormir, es más bien esa sensación de "necesito que el mundo se pare un momento que tengo que ir a comprar chocolate". Y luego ya si eso vuelvo.

He preparado un plato de pasta con espinacas con queso con algo más, que no tiene buena pinta. Y está nublado. Y quiero irme a casa. La maleta va llena de ropa de invierno.
Se acerca la época de exámenes y la calma que hay es demasiado sospechosa. Como tenemos clase hasta el viernes anterior al examen de cardio, tenemos demasiado que hacer, y pasa el tiempo y no te das cuenta. Y tienes que parar el mundo con la excusa de ir a comprar chocolate porque si no eres capaz de quedarte vegetando en un rincón, o de ponerte a hibernar en pleno mes de mayo sólo para no tener que enfrentarte a la realidad.

Piensas "¿cómo puedo dormir tanto?" y te maldices y piensas "ya no puedo seguir el horario que tenía apuntado". Pero luego piensas más, cuando ya te has quitado el sueño y la oscuridad y el hambre, y tu cabecita dice "has dormido 8 horas, algún día tenía que pasar". Y fríamente pensándolo y dándole vueltas descubres que eres un esclavo de tu tiempo. Y que aun así te sabe a poco y te gustaría ser más esclavo porque te gustaría tener más tiempo. Y sonríes, coges los apuntes de radiología (Tema 12: tipos de contraste). Es absolutamente infumable pero aun así estás sonriendo como si estuvieras mal de la cabeza. En realidad lo estás.

Pero todo esto es bonito, porque cuando entras por la puerta del hospital y te pones tu bata se te olvida todo lo malo. Porque saber responder a una pregunta de alguien que está asustado y tranquilizarlo, y ver como sonríe, te hace agradecer que lo único que te haga esclavo sea tu tiempo.

P.D: ñññññ cada día me gusta más estudiar medicina!!! :)

viernes, 10 de febrero de 2012

Una de ORL (otorrinolaringología ^^)

De cera, y de mocos. Y de fibros (fibroscopias ^^). Y de audios (audiometrías ^^). Y amígdalas enormes, y quirófano. Implantes de cóclea, microcirugía. Vegetaciones, laringomalacia. Enfermedad de Ménière.
Qué queréis que os diga, me ha gustado.

Me ha alegrado la semana el hecho de saber lo que estaba haciendo. Al tener una base de patología general y haber estado en otras ocasiones en el entorno hospitalario, me he desenvuelto mucho mejor. Si os digo la verdad, no sé qué es más complicado, si aprender a usar el otoscopio o encontrar la salida del hospital (como siempre, exagero, pero es que la nueva Fe... manda güevos). 40 minutos de desplazamiento para la ida y otros 40 para la vuelta. Me ha tocado las horas de sueño, el bolsillo y... bueno, al menos el bus estaba calentito :) Y 15 minutos para encontrar el servicio de ORL una vez llegados al hospital, que parecíamos unos cachorrillos perdidos. Hoy yo ya me sentía como pez en el agua allí, y me ha dado penita irme...
Volvamos al tema. ORL tiene muchas ventajas. Veamos:
- Es medico-quirúrgica.
- Igual atiendes a niños que a adultos
- Ambos sexos.
También es verdad que me han tratado genial durante esta semana, son unos profesionales de los pies a la cabeza. Además, me han dejado tocar bastante a los pacientes (hablo a título personal). He visto de todo (bueno, he visto muchas cosas para haber estado una semana) y ha sido muy variado. No obstante, sigo en mis trece de querer una especialidad más global. Es verdad que una vez te metes en la ORL, igual que pasaba con oftalmología, la cosa se diversifica tanto que no terminarías nunca de estudiar, no es que te aburras. Pero me veo más en cosas más generales. Veremos cómo cambia mi forma de ver las cosas con el tiempo...

En consultas externas ha habido variedad: muchos "BAHA", muchos implantes cocleares, hipoacusias, otitis, sinusitis... gente que se pasa con el inhalador nasal vasoconstrictor y acaba con cornetes hipertróficos que se tienen que operar, SAOS, algún Ménière, desviaciones septales, algún bultito laríngeo...
También he estado en consultas externas de niños, y me ha llamado la atención la cantidad de pruebas que se hacen para saber si el niño es hipoacúsico o en realidad se trata de un déficit de atención. Eso de "hacerse el sueco" se nos da bastante bien! Y, cómo no... muchíísimos tapones de cera. A mí me han quitado uno XD (que conste que es muy frecuente y no tiene porqué interferir en la audición... yo siempre he estado medio sorda, aunque igual era "déficit de atención" xD).

También he visto exploración vestibular y audiometrías. Aquí he visto sobretodo enfermedad de Ménière, que se caracteriza por hipoacusia acompañada de acúfenos y vértigo. Al final la persona acaba por no oír nada, con lo que se "mata el oído" con dexametasona o gentamicina para que al menos así no tenga vértigos. Lo bueno es que solucionas el problema, lo malo es que al no haber compensación vestibular por un lado, el paciente tiende a la inestabilidad, tiene problemas de equilibrio. Pero es eso o que todo le dé vueltas...
La hipoacusia del Ménière es característica porque es fluctuante. Puede mejorar y empeorar a temporadas, y por eso tuve la suerte de ver muchas audiometrías ^^.

Ayer estuve en quirófano, y pude presenciar una operación (de 8 y media a 1 y media más o menos) de implante coclear. Hay que hacer el fresado del hueso temporal a través de las celdillas mastoideas hasta la cóclea, donde se implanta un electrodo que está en contacto con la ventana redonda. En la parte externa, por debajo de la piel, se implanta un dispositivo y se sutura. Por encima de la piel irá un receptor imantado (se unirá a la prótesis que hemos implantado) y así el paciente se lo puede poner y quitar cuando vaya a ducharse, a la piscina... es un inventazo. Desde que existe esto, casi no existen los sordomudos.
 
El problema viene cuando la persona nace sin el VIII nervio craneal. Si no tienes nervio, por más cóclea que estimules no vas a conseguir nada. Ahora se ha descubierto que las personas sin nervio estatoacústico pueden mandar impulsos hasta el área auditiva a través de otros nervios, o que pueden tener alguna fibra aunque el TC no la aprecie, y se hace un estudio para ver si se podría hacer algo para que esa persona pudiera escuchar.

De verdad, estoy... impresionada. Será porque ha habido mucho avance en poco tiempo en este campo o porque al ser un órgano de los sentidos es muy importante, pero la verdad es que se hacen auténticas maravillas y se mejora la calidad de vida de las personas muchísimo. Recordaré esta semana cuando necesite ánimos o cuando me pidan una memoria de prácticas la última semana de la que nadie conocía la existencia (no me sorprendería...).
 Hasta la próxima!

martes, 22 de noviembre de 2011

Casi

Por primera vez voy a escribirle al casi.
El casi es el que muchas veces pone la línea que separa la vida y la muerte donde le place. Donde nunca te lo imaginarías. Es el que te hace sentirte mejor o peor, según hacia adónde haya decidido inclinarse. El que te hace la vida imposible o el que te da la llave del triunfo.
El casi es el que puede pretender que varias familias lloren durante años o que ni se enteren de lo que podría haber sido.
Nada más terminar esta frase me he quedado paralizada mientras recordaba unas imágenes. Espantosas, tristes, desgarradoras. No se las deseo a nadie más que a quien ha podido provocar semejante locura.

Le deseo nada más y nada menos que una naranja mecánica. Le deseo el sufrimiento que ha ocasionado a otras personas en su propia piel. Nada sería más justo. Le deseo todo lo que, francamente, pienso que se podría haber evitado. Lo que hubiera sido un casi y por desgracia ha sido tan real como el hecho de que hay personas y monstruos a nuestro alrededor todos los días, juntos en las calles, en las tiendas, en las escuelas.
Se lo deseo incluso sabiendo que eso no arregla nada, no devuelve los límites adonde estaban ni conseguirá hacer más felices a aquellos que se han visto tocados y hundidos. Se lo deseo incluso sabiendo que nunca se cumplirá. Pero me conformaría con un casi; con que probara un sorbito de su medicina y se quemara los labios.

(Y aquí es cuando mi mente médica ha empezado a imaginar pústulas, pioderma en su cara, tal vez también un shock anafiláctico. Me pone enferma la gente que hace lo opuesto a mi profesión por pura maldad.
Esto es muy fuerte y pasa tanto que ni le hacemos caso. Espero que os haga reflexionar.) ENLACE

viernes, 15 de abril de 2011

Los sultanes del swing

Hace una eternidad que ni siquiera me digno a pasar por blogger. Antes aún se me ocurría cotillear para ver si alguien me había dejado algún comentario, o para leer la nueva entrada de mis favoritos. Ahora parece que todo el tiempo está yendo a parar a una parte. Terrorífico.

Hablemos de todo este tiempo. Los exámenes fueron exactamente como esperaba, ni mejor ni peor. Bueno, tal vez mejor. Celebramos el día mundial de la salud entre la multitud. Fue chachi. Celebramos su cumpleaños. Pfff han pasado muchas cosas, pero siempre acabo volviendo al mismo sitio. Al sitio donde nunca me pongo pesada porque soy yo la única que escucho. Es donde puedo soltar cada pensamiento, cada duda, cada miedo. Porque los buenos momentos sólo sirven para enmascarar la duda durante un instante, pero parece que hay algo en mí que la atrae.

Para hacer más agradables las dudas y que se hagan mis amigas les propongo que me saquen del agujero a base de swing. Si hay dudas es porque se quiere. Si se quiere es porque se puede.


Alimentad a vuestras dudas y dadles la vuelta. Están ahí para hacerte sentir que has llegado lejos, y que el camino es largo, con lo cual llegarás aún más lejos.

(siempre que escribo acabo animándome, es una terapia. Perdonad por lo pesada que pueda llegar a ser, si es que leéis esto ^^) Buenas noches, espero que os guste la canción!

lunes, 24 de enero de 2011

Obstáculos

Resulta curiosa la forma en la que elegimos vivir. Todo pasa tan rápido: naces, vas al colegio, luego al instituto y llegas a la universidad. Y en cada instante en que te paras a pensar en todo lo que has vivido, haces que se detenga el tiempo para ti. Vuelves atrás y te ves a ti, vestida con el blusón de la falla del colegio y comiendo chocolate con churros, patinando en el parque, celebrando las paellas en el instituto, escribiendo versos que luego romperás en mil pedazos, enamorándote, respirando el aire puro en el pico de una montaña.
Parece que tengamos que correr a todas partes y en nuestro camino se interpongan esos dichosos problemas que se resisten a abandonarnos. Esos pequeños estorbos que siempre van a estar ahí y al final adoptas como un elemento más del paisaje, porque no te queda más remedio.

Hoy, uno de esos temores que te hacen palpitar las sienes ha vuelto.
Acércate a él, conócelo, pide ayuda, lo que sea. Pero nunca permitas que sea más grande el obstáculo que tú. Aunque estés cansada, harta, con los ojos rebosantes de lágrimas..., nunca te doblegues. Eres más fuerte de lo que crees.