sábado, 23 de mayo de 2009

.

Me he dado cuenta de que la vida que es una bellum omnium contra omnes.
Lucha por conseguir lo que quieres o acabará en manos de otra persona. Así de claro.
Tristemente, me recuerda al capitalismo más puro, en el que tienes un trabajo que apenas te da para comer, y si renuncias a él no tienes más oportunidades debido a tu poca formación, y encima hay una cola de gente esperando ese trabajo por la mitad del salario que cobras tú.
Conclusión...la vida es lucha, sufrimiento...pero también es apostar y ganar.
Y todo esto fue ratificado anoche. Si hubierais visto lo que yo vi, hubiérais pensado que se trataba de una mala broma.
No me apetece escribir nada más.

jueves, 7 de mayo de 2009

Un regalo

¿Qué es un regalo? En principio, un regalo es un objeto que das a otra persona para demostrarle afecto, aunque a veces el móbil es la burla o el desprecio. Un regalo es algo que das, independientemente de que sepas si a la otra persona le gustará o no. Un regalo es mostrarte a ti mismo, verte en un espejo. ¿Qué le regalarías a...? Desde luego, es una cosa tan personal que su elección puede ser complicada. Yo me pregunto si en algún lugar, en alguna civilización se ha pensado en los regalos como afrentas. Tú me regalas algo y me ofendes, ya que crees que me conoces lo suficiente para regalarme el obsequio ideal, pero en realidad no es así. Prepotente, que eres un prepotente. Ya te regalaré yo a ti algo, ya...
Eso puede ocurrir, no?

Últimamente me ha dado por pensar en los pequeños regalos, esas cosas que día a día la gente se intercambia y que les hacen un poco más felices. Por supuesto, son inmateriales: una mirada, un beso, una caricia, un abrazo, una sonrisa... Y también he pensado que tengo las manos saturadas de caricias por regalar, los labios empapados de besos que no te he podido dar, los ojos llorosos porque las miradas que no te he podido regalar ya no caben...y siento que tengo frío, que tiemblo, porque soy una caprichosa y una consentida. Tengo síndrome de abstinencia de ti, necesito que me regales tu vida, y que sea mía, sólo mía. Y entonces te daré todo lo que mis sentidos me niegan ahora. Te daré todos esos regalos que la carretera se ha querido comer, sin éxito. Y no te asustes al verme llorar, pues será de felicidad, tonto. Te quiero.