domingo, 2 de mayo de 2010

Hoy es un día escrito con bemoles.

Se podría decir que en una tonalidad menor. Y que la sensible destaca con un crescendo repentino, mientras la tónica se peina.
Escalas arriba y abajo. Notas sobreagudas que no sabía ni que existían.

En un mes, exámenes. Y me siento tan pez como una alteración accidental vagando por las partituras. Respirando cuando el fraseo se lo permite y luciéndose en las cadencias, inventando.
Me siento con ganas.
Me siento un poco Beethoven. Quiero apostar y ganar. Porque perder, sé que no puedo perder nada.