miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cambios

Hoy, y siempre que siento que una imagen, canción o palabra me hace reflexionar, mi forma de ser cambia un poco. Por eso me parece que no tiene mucho sentido comportarme igual que ayer ni seguir con esa sonrisa apagada y somnolienta. Esta vez el cambio ha afectado a cómo veo este blog.
Este blog para mí es algo importante. Me permite comunicarme conmigo misma, y he decidido compartir mi opinión con quien quiera, hablar de cosas curiosas, que sugieran debate o simplemente una opinión fuera de esta habitación.

No sé cómo empezar... siempre me cuesta, aunque intente maquillar mi inexperiencia.
Veréis, he oído muchas cosas malas sobre el género humano. Muchísimas. Y con esto no estoy diciendo que el mundo se acaba ni que estamos castigados por Dios (¿cuál de ellos? ¿cuál de ninguno?), sólo quiero dar a conocer una opinión retorcida pero posible después de todo, que demuestra la de vueltas que dan las cabezas de los peces gordos que mandan en empresas farmacéuticas, tecnológicas... en fin, la industria en general.

Sin más rodeos: el otro día me hicieron una pregunta. Me preguntaron que porqué pensaba que se está investigando tanto para conseguir curar el cáncer de mama.
¿Vosotros qué diríais? Yo directamente pensé: para mejorar la salud y la calidad de vida de las mujeres, ya que este cáncer cada vez se detecta con más frecuencia y...habrá que hacer algo, no?
Ya no sabía qué decir.
"Y...el cáncer de testículo qué? Hay incluso más casos que de cáncer de mama, y no se ve una gran movilización por parte de los investigadores"

Qué quieres que te diga? No lo sé.

Qué dirías tú?

Entonces me contó una cosa que me dejó de piedra. Más bien me dejó atar cabos, sus cabos:
- A ver... la población mundial está envejeciendo, no?
- Salta a la vista.
- Y... tú sabes cómo piensan encargarse de tantas personas mayores? No habrá sitio para todos, verdad?
- Supongo... que muchos acabarán por quedarse con su familia. Siempre te atenderá mejor un familiar que un desconocido...
- Creo que ya ves por dónde voy. Vale, ahora tira más del hilo. Tradicionalmente, quién se ha ocupado de cuidar a la abuelita, hacerle la comida, lavarla, acostarla...?
Entonces, no te parece lógico que por esa regla de tres sea la mujer lo que interese a un país, más que el hombre, y por tanto se luche por su bienestar con más ahínco?

Mi cara fue de estupefacción. No sé qué porcentaje de ficción tiene esto, pero cada día que pasa y comparándolo, por ejemplo, con el tratamiento del SIDA, que todavía no se ha "podido" descubrir (y mientras las compañías farmacéuticas ingresan millones de dólares gracias a la ingente cantidad de medicamentos que se venden para "atrasar" el progreso de esta enfermedad), la verdad es que tengo serias dudas sobre lo que decían los filósofos siglos atrás de que "el hombre es bueno por naturaleza".

Yo diría, más bien, que "el hombre es traicionero por naturaleza y se aprovecha de cualquier debilidad del prójimo en cuanto puede". Lógicamente hay matices, pero todo lo que podemos llegar a ser sólo lo sabemos cuando tenemos un cheque al portador en nuestras manos. Y esto me da miedo.
Mucho miedo.