martes, 22 de noviembre de 2011

Casi

Por primera vez voy a escribirle al casi.
El casi es el que muchas veces pone la línea que separa la vida y la muerte donde le place. Donde nunca te lo imaginarías. Es el que te hace sentirte mejor o peor, según hacia adónde haya decidido inclinarse. El que te hace la vida imposible o el que te da la llave del triunfo.
El casi es el que puede pretender que varias familias lloren durante años o que ni se enteren de lo que podría haber sido.
Nada más terminar esta frase me he quedado paralizada mientras recordaba unas imágenes. Espantosas, tristes, desgarradoras. No se las deseo a nadie más que a quien ha podido provocar semejante locura.

Le deseo nada más y nada menos que una naranja mecánica. Le deseo el sufrimiento que ha ocasionado a otras personas en su propia piel. Nada sería más justo. Le deseo todo lo que, francamente, pienso que se podría haber evitado. Lo que hubiera sido un casi y por desgracia ha sido tan real como el hecho de que hay personas y monstruos a nuestro alrededor todos los días, juntos en las calles, en las tiendas, en las escuelas.
Se lo deseo incluso sabiendo que eso no arregla nada, no devuelve los límites adonde estaban ni conseguirá hacer más felices a aquellos que se han visto tocados y hundidos. Se lo deseo incluso sabiendo que nunca se cumplirá. Pero me conformaría con un casi; con que probara un sorbito de su medicina y se quemara los labios.

(Y aquí es cuando mi mente médica ha empezado a imaginar pústulas, pioderma en su cara, tal vez también un shock anafiláctico. Me pone enferma la gente que hace lo opuesto a mi profesión por pura maldad.
Esto es muy fuerte y pasa tanto que ni le hacemos caso. Espero que os haga reflexionar.) ENLACE

viernes, 15 de abril de 2011

Los sultanes del swing

Hace una eternidad que ni siquiera me digno a pasar por blogger. Antes aún se me ocurría cotillear para ver si alguien me había dejado algún comentario, o para leer la nueva entrada de mis favoritos. Ahora parece que todo el tiempo está yendo a parar a una parte. Terrorífico.

Hablemos de todo este tiempo. Los exámenes fueron exactamente como esperaba, ni mejor ni peor. Bueno, tal vez mejor. Celebramos el día mundial de la salud entre la multitud. Fue chachi. Celebramos su cumpleaños. Pfff han pasado muchas cosas, pero siempre acabo volviendo al mismo sitio. Al sitio donde nunca me pongo pesada porque soy yo la única que escucho. Es donde puedo soltar cada pensamiento, cada duda, cada miedo. Porque los buenos momentos sólo sirven para enmascarar la duda durante un instante, pero parece que hay algo en mí que la atrae.

Para hacer más agradables las dudas y que se hagan mis amigas les propongo que me saquen del agujero a base de swing. Si hay dudas es porque se quiere. Si se quiere es porque se puede.


Alimentad a vuestras dudas y dadles la vuelta. Están ahí para hacerte sentir que has llegado lejos, y que el camino es largo, con lo cual llegarás aún más lejos.

(siempre que escribo acabo animándome, es una terapia. Perdonad por lo pesada que pueda llegar a ser, si es que leéis esto ^^) Buenas noches, espero que os guste la canción!

lunes, 24 de enero de 2011

Obstáculos

Resulta curiosa la forma en la que elegimos vivir. Todo pasa tan rápido: naces, vas al colegio, luego al instituto y llegas a la universidad. Y en cada instante en que te paras a pensar en todo lo que has vivido, haces que se detenga el tiempo para ti. Vuelves atrás y te ves a ti, vestida con el blusón de la falla del colegio y comiendo chocolate con churros, patinando en el parque, celebrando las paellas en el instituto, escribiendo versos que luego romperás en mil pedazos, enamorándote, respirando el aire puro en el pico de una montaña.
Parece que tengamos que correr a todas partes y en nuestro camino se interpongan esos dichosos problemas que se resisten a abandonarnos. Esos pequeños estorbos que siempre van a estar ahí y al final adoptas como un elemento más del paisaje, porque no te queda más remedio.

Hoy, uno de esos temores que te hacen palpitar las sienes ha vuelto.
Acércate a él, conócelo, pide ayuda, lo que sea. Pero nunca permitas que sea más grande el obstáculo que tú. Aunque estés cansada, harta, con los ojos rebosantes de lágrimas..., nunca te doblegues. Eres más fuerte de lo que crees.